¿Te suena familiar una llamada que menciona una inmobiliaria y promete ofertas irresistibles? Es probable que estés frente a una estafa de costos ocultos, un modus operandi típico donde el agente intenta cobrar tarifas inesperadas tras cerrar un supuesto contrato. Mantén la calma, nunca entregues datos bancarios ni firmes documentos sin verificar la empresa en fuentes oficiales. Si la oferta parece demasiado buena, cuelga y consulta con la asociación de consumidores o con la policía. Usa bloqueadores de llamadas y registra el número en listas de spam para evitar futuras molestias. La precaución siempre es la mejor defensa.